criterios
1) Textos que inscriben un gesto de “mala” escritura, que proponen un discurso de escribir “mal”, ya sea utilizando este término o apelando a un campo metafórico de negatividad equivalente: pobreza, desaliño, impropiedad, hambre, subdesarrollo.
2) Textos que manejan la lengua con agramaticalidad, ya sea al nivel léxico o sintáctico, o que trabajan en un límite trans-lingüístico, donde se da una mezcla de lenguas (textos que trabajan el portuñol, el spanglish etc.)
3) Textos que hacen productiva la carencia: textos que trabajan la carencia en el nivel de la composición, que proponen un despojamiento de recursos, una pobreza retórica
4) Textos que proponen un escarnio e irrisión de la altura poética y de la institución literaria
5) Textos que se caracterizan por su irregularidad y heterogeneidad; textos que practican el cruce abrupto de discursos y géneros; textos que cultivan el tajo textual y el descarrilamiento discursivo –lo que Perlongher llama “cercanía del escarpe”
